sábado, 18 de febrero de 2012

¡Me han robado el iPhone!

El otro día, el representante de una aseguradora me sorprendió al revelar una de las pautas más utilizadas por los defraudadores al reclamar a las compañías.Ya no les han sustraído unas joyas o una cantidad elevada de dinero. En muchos de los partes de robo se incluye un iPhone. El volumen de reclamaciones que lo incluyen es tal que si fuera cierto Apple no daría abasto a producir o bien el precio de su acción no sería de 500 dólares sino mucho más"¿Oiga, y la factura de compra?", se les pregunta cuando presentan la queja. "Es que me lo regalaron" , responden como si de un guión se tratara la mayoría de los que hacen esa petición. "Pues muéstrenos el cargador", reclama el representante de la compañía. "¿Cómo?", responde el cliente. Y hasta aquí llega normalmente la reclamación. Y eso cuando el que reclama no trata de colar cualquier otro dispositivo como válido. Lo preocupante es que no es el algo poco habitual, sino que se propaga como la pólvora. Y más que lo hará con la profundización de la crisis, como lo hace la clásica pregunta "¿Quiere la factura con IVa o sin IVA?"

miércoles, 15 de febrero de 2012

Cobrar por trabajar

Empezaré con una obviedad: El hombre es un animal de costumbres y, desde antiguo, se ha adaptado a cobrar por su trabajo. Lo que percibe está relacionado de forma lo más justa posible, o así debería ser, con lo que hace. He pensado que debía recordarlo ante el escenario que abre la reforma laboral del Gobierno de Mariano Rajoy. Probablemente nuestro nivel salarial se encuentra por encima de lo que debería estar dada la situación económica, como también lo está -y muchísimo más-, el de los directivos que nos han llevado al desastre. Lo fácil y la práctica habitual es reducir la plantilla o rebajar el salario para tapar errores o despropósitos de gestión por parte de unos ejecutivos que doblan, triplican o centuplican el salario de aquellos a los que van a despedir a asestar un hachazo en la nómina. De esta forma, quienes llevan los negocios al desastre reciben como premio salvar su silla a costa de financiar con el salario de los subordinados situaciones que ellos han contribuido en gran medida a provocar. Porque, no nos engañemos: exprimirse el cerebro para reducir otros costes o ingeniárselas para obtener nuevos ingresos es más complicado, da mucho más trabajo y no proporciona unos rendimientos inmediatos. Lo fácil es lo otro que, además, carece de penalización e incluso diría que está bien visto, al menos por los mercados. Pero con este tipo de actuaciones de los directivos-manos-tijeras no hacemos más que debilitar a las empresas, que cuando llegue el final de la crisis habrán perdido talento, fortaleza y competitividad. Muchos de los que las dirigen las compañías anteponen el resultado a corto plazo y la palmadita en la espalda de los dueños y accionistas a una visión con mayor perspectiva que, a la larga seguro que dará mejores frutos y mucho más estables. Ya que a los defensores de este sistema perverso les gusta tanto Alemania que miren e imiten los consejos de supervisión y vigilancia que tienen las empresas de ese país, en los que participan también los representantes de los trabajadores. Ni a la canciller alemana Angela Merkel le he oido decir que quiera desmantelar lo que en su día bautizaron como la economía social de mercado ni a sus fanáticos seguidores de la patronal española les he escuchado reclamar su instauración en nuestro país.

martes, 31 de enero de 2012

Empresas vacías

La quiebra de Spanair me trae a la mente la cuestión de los activos y los pasivos y una cuestión de mucho más calado: ¿Qué es una empresa? ¿Que tiene en realidad? En los últimos años hemos vivido la moda de que cuantos menos activos, mejor. Una compañía entendía que poseer por ejemplo su sede en propiedad suponía tener activos ociosos a los que no se les extraía ninguna rentabilidad ¿Solución? Los vendía. Y así con otros muchos bienes hasta llegar, en algunos casos, hasta el absurdo. La tendencia se pronunció. Y ahora vemos que muchas empresas apenas tienen la marca de su propiedad -- y no siempre--y poco más. Pero las deudas y riesgos que asumen multiplican por muchísimas veces ese activo ¿Qué respalda entonces sus deudas? Nada. O puro humo, pero muy poco más. Spanair no tenía nii sus propios aviones --algo común por otra parte en el sector aéreo--. Por eso su pasivo supera con creces a su activo. De todas formas, no sé de qué me extraño. Esta cuestión es precisamente una de la que nos ha llevado hasta la profunda crisis que vivimos en la actualidad.

martes, 24 de enero de 2012

Se buscan 40.000 millones

Hagamos apuestas. El desvío del déficit en España este año supone unos 40.000 millones de euros. La subida del IRPF y otras medidas acordadas por el Gobierno del PP no llegan ni a la mitad de esa suma. No quedará más remedio que incrementar el IVA, cuyo tipo es uno de los más bajos de la Unión Europea (UE) y los impuestos que gravan el tabaco, el alcohol y los carburantes. Y no será la única cura de caballo a la que nos sometan, dadas las perspectivas de crecimiento tan poco halagüeñas para el 2012 e incluso el 2013. En resumen, ante un escenario de crisis que se mantiene. Casi podría apostar por que además habrá ajustes del gasto sin precedentes. Solo de esta forma se podrá cumplir con el déficit del 4,4% del producto interior bruto (PIB). Tantas negativas por parte del Gobierno ante más alzas tributarias no nos hacen más que malpensar. Tenemos precedentes con lo del IRPF. Cuando pasen las elecciones andaluzas veremos.... A no ser que en la cumbre europea del día 30, con permiso de Angela Merkel, nos aflojen la cuerda y nos den más plazo para cumplir con los objetivos. Esa sería otra opción menos dolorosa, pero no me haría muchas ilusiones dado el poco rédito electoral que supondría para la cancillera alemana.

viernes, 20 de enero de 2012

Asfixiar al que se ahoga

Veamos. Yo creía que lo más lógico era que cuando alguien se asfixia se le facilita la respiración para que sobreviva. De lo contrario muere. Pero, por lo visto, no es así. O eso nos quieren hacer creer. Con unas economías con un encefalograma plano, o mucho peor que eso ¿se hace bien aplicando solo austeridad? ¿Es esa la única receta posible? Es evidente que no se puede prolongar mucho más tiempo la situación en la que los gastos superan con creces a los ingresos. Eso no es sostenible ni saludable, pero ¿tan importante es arreglarlo en dos o tres años? ¿Y si se hace en un poco más de tiempo? Lo importante, creo yo, es que se haga y que se adquieran compromisos claros en ese sentido. Las últimas previsiones del Fondo Monetario Internacional (FMI) que se han filtrado pronostican dos años más, como mínimo, de recesión en España y un panorama más bien sombrío. No es de extrañar. Lo predicen hasta las agencias de calificación de riesgos como Standard & Poor's (S&P). Sí sí, aquellas que, como el FMI aconsejan estas medicinas que luego nos aprietan más la soga al cuello. No veo más salida que el estímulo por parte de los países en mejor situación, como por ejemplo Alemania. En resumen, un poco de oxígeno para los enfermos ¿Acaso no se ha dado cuenta todavía Angela Merkel de que va en el mismo barco y que, si asfixia a buena parte del pasaje para salvar a algunos de sus bancos, al final no tendrá a nadie a quien vender?

viernes, 30 de diciembre de 2011

De la estrategia a la táctica

En los tiempos actuales se está olvidando la estrategia, es decir, el pensar a largo plazo y con unos objetivos de fondo claros y concretos. Y sucede no solo en las empresas, que tratan de superar la asfixia diaria con medidas sobre la marcha, sino en la política. Da la impresión de que apenas se medita y de que se ha impuesto el pensamiento único, una especie de mantra dominado por la idea de que hay que recortarlo todo. Y así es. Probablemente las administraciones, como muchas empresas en tiempos de bonanza, se han dotado de estructuras, más bien macroestructuras, difíciles de soportar en tiempos de escasez como los actuales. Es una grasa que hay que eliminar. Pero da la impresión de que no es esa la enfermedad que atacan con las constantes noticias de recortes aquí y allá sin demasiada idea de adónde se quiere llegar ¿Acaso tiene posibilidades de salvación un enfermo al que se le niegan los medicamentos? Pues parece que eso es lo que se persigue. No veo posibilidades de que la película tenga un buen final hasta que no nos enseñen el guión completo ¿o es que no lo tienen?

martes, 22 de noviembre de 2011

La media hora de Rajoy

Cuando cambia un Gobierno, el nuevo suele contar con 100 días de gracia. El futuro nuevo presidente, Mariano Rajoy, reclamaba a los mercados al menos media hora. Pues bien, ya ha transcurrido. La cosa no está para demoras. Al que será nuevo jefe del Ejecutivo no le queda más remedio que mostrar algunas de sus cartas para combatir la crisis. Los mercados están nerviosos ¿Resultado? Las letras del Tesoro se pagan a más del 5%. Y no hablo de un periodo de un año, sino de tres y seis meses, lo cual resultado poco sostenible. Al paso que vamos, en la toma de posesión a finales de diciembre tendremos que pagar la deuda a precios que ni podemos imaginar. Es verdad que no todo es culpa de lo que sucede o no sucede en España sino del desconcierto reinante en el conjunto de la Unión Europea. Y ahora solo faltaba la pugna política en EEUU, a costa de cualquier precio. Hay quien cree que no es tiempo de políticos sino de tecnócratas. Yo creo que es la hora de la POLÍTICA (sí, con mayúsculas), del liderazgo para salir de la crisis. Rajoy tendrá que sacar lo mejor de sí mismo. Y en menos de media hora.

viernes, 4 de noviembre de 2011

Del Partenón al Coliseo

Ver para creer. Que si referéndum, que si plan de rescate. La tragedia griega que contagia a toda Europa y al mundo se empieza a parecer a un sainete. Lo que vivimos, con una Italia oculta tras las columnas del Partenón, pero ahora ya con las vergüenzas al descubierto y sujeta a la supervisión del Fondo Monetario Internacional (FMI); parece increíble. Es como para no dar crédito. Y nunca mejor dicho en la coyuntura actual. Aún no resuelta la crisis en Atenas con un débil Yorgos Papandreu empieza a tambalearse el Coliseo en Roma con Silvio Berlusconi dentro. Todo esto lo que demuestra es que la Unión Europea (UE) está en una auténtica encrucijada y debe, de una vez por todas, elegir. Tiene dos únicas vías: profundizar en la integración con fusión o coordinación de políticas económicas y fiscales --no hace falta que sean dictadas exclusivamente desde Alemania por Angela Merkel-- hacia una unión verdadera de estados similar a los EEUU; o la mera disolución. Casi nada.

martes, 4 de octubre de 2011

Crisis y palabras

Se dice que para remontar la crisis hay que generar confianza. Es esencial. Pero venimos de una etapa de gran opulencia y perversión del lenguaje, en la que al endeudamiento se le llamaba apalancamiento; a un vendedor de coches, gestor comercial; a un vendedor de anuncios, ejecutivo de cuentas; al administrativo de un gimnasio, consultor de wellness y al responsable de la comunicación de una empresa, dircom o consultor de comunicación... Pienso que para que generemos un contexto propicio para que, a la larga, recuperarnos debemos perder cierta sofisticación y glamour en el lenguaje y volver a lo básico. Será una cura de humildad, pero no parece que haya muchas otras salidas. Cuando en vez de estar apalancados reconozcamos que estamos endeudados y cuando en lugar de esperar a que nos llegue un pedido empecemos a ir a buscarlo puerta a puerta como se hacía antaño, empezaremos a poner las base para una futura recuperación. Seguro que con esto no basta, pero sin esto tampoco podremos avanzar.

martes, 20 de septiembre de 2011

Decisiones en cámara lenta

Gobernar es decidir. Es optar por una vía en contra o en lugar de otra. Los líderes europeos no parecen entenderlo. Cualquiera, desde los expertos a los mercados, se ha anticipado hasta ahora: habrá que ayudar a Irlanda, lo mismo habrá que hacer con Portugal, con Grecia. Primera reacción: negativa. Siguiente: silencio. Último paso: Reconocimiento ¿Por qué tanta demora? Tomar decisiones requiere agilidad. La parálisis por el análisis puede desembocar en catástrofe, como saben expertos en la la materia como el profesor del IESE, Miguel Ángel Ariño. Tantos retrasos, tantas indecisiones no hacen más que complicarnos la vida a todos. Ahora la agencia de calificación Fitch asegura que Grecia hará suspensión de pagos, pero no saldrá del euro. No es el primero que lo dice. Ya son muchos. Si todos saben que es imposible que Atenas pueda cumplir con el 100% de sus compromisos ¿por qué no renuncian las autoridades alemanas y francesas, que representan a los bancos con más riesgo en Grecia, a sus intereses nacionales y, aunque sea por una vez, piensan en términos europeos? Mejor una suspensión de pagos ordenada que un sálvese quien pueda. O ¿no?

viernes, 9 de septiembre de 2011

¿Estímulo o castigo?

Barack Obama ha vuelto. Y con un discurso como los que le auparon al poder ¿Su receta? Estimular la economía. Parece obvio que cuando los países están asfixiados como en la actualidad necesitan aire. En Europa la fórmula es distinta. Y contraria: más dureza y, por tanto, más ahogo y dolor. Obama representa la zanahoria y la Unión Europea, el palo. Es cierto que en el viejo continente las finanzas públicas dificultan llevar a cabo políticas económicas expansivas o de corte keynesiano, pero también es verdad que las contractivas nos abocan al abismo. Ese es el dilema. Y el reto: un poco de dureza y disciplina fiscal y un mucho (en la medida de lo posible) de estímulo. A España no se le puede exigir que gaste en planes de estímulo dada la situación de acoso a la deuda y que eso la encarecería aún más. Pero sí que otros socios europeos en mejor situación, como Alemania, podrían ejercer más de locomotora del conjunto para que luego el resto pudieran emplear los pocos recursos de los que disponen para dar un empujón a sus economías. No parece que eso, al menos en el corto plazo, vaya a ser así porque la cancillera Angela Merkel tiene la mirada demasiado puesta en el calendario electoral. Mientras, por tanto, crucemos los dedos para que a Obama le salgan sus planes y para que la ultraofensiva del ala más aguerrida de los republicanos no se salga con la suya. Solo así la primera potencia mundial podrá remontar e influir en la mejoría del resto. En resumen esperemos que el "circo político" del que habla el presidente de EEUU, no vuelva a iniciar la función como lo hizo con el debate sobre el techo de la deuda. Nosotros, tanto en España como en el resto de Europa, sabemos mucho de eso porque hace tiempo que disponemos de sesiones de de mañana, tarde y noche.

domingo, 21 de agosto de 2011

Un futuro con más IRPF o IVA

Tarde o temprano nos subirán el IRPF. Y no solo a los Botín o Koplowitz sino también a los Pérez y González de a pie. Junto con el IVA, es uno de los pocos recursos de los que dispone el Gobierno para incrementar de forma sustancial sus ingresos. Un solo punto sobre los más de 60.000 millones de euros que recauda este gravamen son un buen argumento. No todo pueden ser recortes de gastos. Y menos sociales en tiempo de crisis como la actual. No es de extrañar que haya debate en EEUU, donde incluso algunos de los más multimillonarios, como Warren Buffet, reclaman más una mayor tributación para las fortunas, que pagan menos impuestos que las clases medias. Buffett, el segundo hombre más rico del mundo, no entiende que paguen más por el IRPF sus empleados que él mismo. Si en España se reintroduce el impuesto del patrimonio, como parece que se plantea el Gobierno, será un indicador de que, tarde o temprano, se subirá también o el IVA o el IRPF porque, por desgracia, solo un incremento tributario que afecte a un gran número de contribuyentes da réditos y es realmente útil para aumentar los ingresos. Lo demás son fuegos de artificio o la antesala de futuros hachazos al gasto público y social. Otra cosa es cómo se aplica la subida impositiva de manera que sea realmente progresiva, es decir, que pague más quien más ingresa. Pero, no lo duden, subida, tarde o temprano, la habrá.

sábado, 6 de agosto de 2011

Crisis económica y humana

Todos nos alarmamos con la rebaja de la nota de solvencia de EEUU por parte de Standard & Poor's. Horror, terror... Pero apenas nos inmutamos con lo que sucede en el Cuerno de África y que unos pocos, como El Periódico, se encargan de recordarnos. Efectivamente, estamos en crisis, pero no solo económica y financiera, también humanitaria o incluso de huamnsimo, diría ¿Acaso no indigna que, como dice Jeffrey Sachs en su libro Common Wealth, traducido en España como Economía para un planeta superpoblado, con lo que el Pentágono se gasta en un solo día se podrían comprar redes antimalaria para todos los hogares de África durante cinco años? ¿Demagogia? No. Vergonzante realidad. Sí, efectivamente, estamos en crisis. Y muy profunda.

miércoles, 27 de julio de 2011

Mercados y hambre

Que si debacle económica mundial si no hay acuerdo sobre el techo de gasto en EEUU, que si la prima de riesgo, que si los mercados financieros, que si la bolsa retrocede... Realmente son problemas que parecen alarmantes y lo son. Pero ¿son los esenciales? No lo tengo tan claro. Mientras en el mundo avanzado, con las necesidades básicas más o menos cubiertas discutimos estas cuestiones en el Cuerno de África niños, hombres y mujeres mueren por miles a causa del hambre. Y todos miramos hacia otro lado, o mejor dicho, hacia la pantalla del ordenador para ver si sube o si baja el diferencial del bono a 10 años, si se revaloriza nuestra cartera de acciones en bolsa o si detectamos oportunidades para comprar muy barato y vender muy caro. Más nos valdría mirar de vez en cuando esas caras inocentes de dolor agobiadas por la desnutrición, por el dolor y preguntarnos qué podemos hacer. De lo contario no me queda más que preguntarme: ¿Realmente somos humanos?

lunes, 18 de julio de 2011

Tragedias griegas y dramas españoles

Realmente, la tragedia la viven los griegos: recortes, ajustes, sangre, sudor y lágrimas. Pero también los españoles vivimos, quizás no una tragedia, pero sí un drama. Tras unos resultados bastante positivos de los tests de solvencia de los bancos, ahora resulta que no basta y que España tiene que pagar para financiarse más del doble que Alemania. Y la presión parece que no se acaba. Los mercados, esos ansiosos acreedores que no parecen tener límite al tratar de ahogar a los deudores, saben que, al final, siempre paga alguien la factura, es decir, los contribuyentes europeos. Y mientras Europa se revela una vez más incapaz de frenar esta espiral de ataques sobre los países que se perciben en situación más débil por primar más los intereses nacionales que los colectivos. Si la cumbre del jueves 21 fracasa y no hay más unión que desunión, nos esperan tiempos realmente difíciles y del drama pasaremos a la tragedia.

martes, 12 de julio de 2011

Manos invisibles y manos negras

Adam Smith hablaba de la mano invisible que dirige el mercado. Algunos ven más bien una mano negra en la actual situación que conduce a la zona euro hacia el precipicio, que va desde inversores y especuladores sin corazón a estrategas que mueven los hilos con la complicidad de Moody's y el resto de agencias de calificación crediticia. Simplifiquemos: Al área dólar-libra no le gusta mucho la divisa europea. Es cierto. Un poco de manipulación sí que hay, en ese sentido. Pero también es cierto que muchos países afectados por la crisis de la deuda, como el caso de España, deben dinero. Y los acreedores quieren cobrar. Pero es como cuando un inquilino no paga al casero ¿No es mejor negociar que pague un poco menos de los 1.000 euros mensuales que tenía pactados que exigirle 1.500? Claro que eso implica un ajuste, un sacrificio por parte del acreedor. A tenor de los hechos, parece que los acreedores prefieren asfixiar a los países que les deben dinero que cobrar . En apariencia es un contrasentido. Pero me temo que es una estrategia para conseguir que, como siempre, el conjunto de los contribuyentes europeos, a través de sus representantes políticos, acuerden saldar el 100% de esas deudas. Así, los acreedores (esencialmente bancos y otras instituciones financieras) cobran sin hacer el más mínimo esfuerzo y encima se embolsan mayores réditos por la situación de crisis que han contribuido a generar. Parece un esquema simple, pero se articula de forma más compleja. Además, la ambigüedad, la falta de resolución y la primacía de los intereses nacionales (o de los bancos nacionales) por encima de los generales en Europa contribuye a esta ceremonia de la confusión de la que solo unos pocos sacan una buena tajada. Desde luego eso son manos invisibles, negras y muchas otras cosas más que mejor no calificaré.

viernes, 1 de julio de 2011

Exportaciones, bien; pero ¿y el consumo?

No paramos de estar contentos porque las exportaciones funcionan. Y es un un buen dato, excelente. Pero no debemos olvidar el peso que tiene la demanda interna, mucho mayor que el sector exterior, y esta no tira. Lo reflejan todos los indicadores, como las ventas de coches. Y de esta forma será difícil que se produzca una recuperación suficiente para generar empleo neto. El paro creciente desincentiva las compras y esos millones de pequeñas decisiones, desde aplazar la renovación del ordenador hasta demorar unas reformas en casa, no hacen más que agudizar la crisis y generar nuevo desempleo. Es un círculo vicioso, que no virtuoso ¿Cómo romperlo? Las rebajas que comienzan hoy pueden ser un test. A ver si la gente se anima a comprar. Hacen falta estímulos y confianza. Si tienes trabajo y unos euros de excedente, compra. Compra algo. A lo mejor así crecemos y creamos empleos porque si es por las medidas que deben tomar los políticos........

lunes, 20 de junio de 2011

Agencias incalificables

Si queremos empezar a sanear el funcionamiento del capitalismo no hay que modificar solo las normas del mercado laboral. A lo mejor ni siquiera es tan necesario ¿Qué pasa con las agencias de calificación de riesgos como Moody's, Standard & Poor's y Fitch? ¿Acaso no son culpables o deberían ser penalizadas de alguna manera? Una vez desplegada la catástrofe financiera en toda su plenitud, aquellos que dieron la mejor nota a activos que luego resultaron ser una auténtica basura, se van de rositas. Cuando se les exigieron responsabilidades se limitaron a argumentar que ellos solo emiten opiniones. Pues vaya! Las mías no ensalzan o hacen caer empresas o países con tanta facilidad como las suyas y si cometo un error puedo sufrir consecuencias peores que las que pueden afectar a estas agencias. De todo el mundo es conocido que sus ingresos crecían más cuantos más activos sofisticados calificaban para vender los inversores. Evidentemente, siempre que les impusieran el marchamo de máxima calidad ¿Acaso les interesaba analizar lo que, en teoría, valoraban? Creo que no. Es como cuando a la policía se la incentiva por el número de multas que impone, es decir, no por la calidad, sino por la cantidad. Un incentivo pervertido de origen. Si cuando emitían una de sus opiniones apenas habían analizado lo que valoraban, mal; y si conocían o intuían los detalles pero no los tenían en cuenta, aún peor. Seguro que si tuvieran que avalar, aunque fuera una pequeña parte de cada uno de los valores que califican, su trabajo sería más riguroso. Creo que esa podría ser una buena propuesta ¿no?

lunes, 6 de junio de 2011

Sanidad de peaje

Nadie puede negar a Catalunya haber sido la pionera en imponer peajes en las autopistas en España. Fue una forma de tener unas infraestructuras que, de lo contrario, o no se hubieran tenido nunca o se hubiera tenido que esperar mucho tiempo para disfrutarlas. Ahora, el gobierno que encabeza Artur Mas se plantea permitir que las aseguradoras puedan usar la instalaciones de la red pública del Institut Català de Salut (ICS) para desarrollar sus actividades --acambio de unas tarifas, se entiende-- Lo que puede parecer una medida para aumentar ingresos en periodo de penuria tiene una trascendencia mucho mayor. Por un lado, puede afectar al negocio de las propias aseguradoras y no digamos a las clínicas privadas. Muchos de sus clientes se preguntarán: ¿Por qué contratar una póliza para que me traten en un hospital público si ya puedo utilizarlo igualmente sin pagar un extra? Pero ese no es el mayor problema. La red pública tiene listas de espera ¿Acaso quienes contraten un seguro privado se las podrán saltar? Si es así, la cuestión roza la injusticia y el escándalo mayúsculo, pues quien no tenga seguro privado tendrá que esperar el tiempo que se le asigne, que pueden ser muchos meses. En cambio, quien contrate una de estas pólizas será atendido más rápidamente en las mismas instalaciones en las que, de no tener ese contrato, debería esperarse. El Govern de la Generalitat tiene que aclarar muy bien cómo piensa desarrollar y poner en marcha esa medida integrada en el anteproyecto de la denominada ley omnibús para racionalizar la administración pública. Si no lo hace, el omnibús se puede convertir en un verdadero misil, por no decir en una bomba atómica.

jueves, 2 de junio de 2011

Norte, sur y pepinos

Bien, pues parece que los pepinos españoles no tienen la culpa Y ¿ahora qué? No solo los productores españoles sino el conjunto del país, por la parte que le corresponde de los ingresos por exportaciones, se ve afectado. Seguramente el patriotismo y el nacionalismo económico, que tienen tantas vertientes peligrosas, no son la única respuesta. Pero Alemania tiene que aclarar el tema e incluso contribuir a resolver el entuerto que ha provocado. Aunque sea más poderosa económicamente y aunque pueda dar muchas lecciones en algunos terrenos, el electoralismo de Angela Merkel, que le hace tomar decisiones pensando esencialmente en las urnas, no debe empañar el buen juicio y dominar completamente las decisiones de la Unión Europea. Si la alarma inicial fue fruto del error, mal. Y si fue parte de un recurso fácil del poderoso vecino del norte contra el desastroso colega del sur, peor. El incidente, que ya veremos si acaba con una merecida compensación al sector español, no es más que el reflejo de una Europa que es una cuando se trata de que circulen mercancías --y si son alemanas, mejor-- pero que son muchas y distintas cuando están de por medio los intereses.

miércoles, 18 de mayo de 2011

Capitalismo sexual

No prejuzguemos, pero los hechos parecen encaminarse hacia un mal futuro para el director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Dominique Strauss-Kahn. Las recetas de esta organización han resultado tan duras, incluso euqiparables a las prácticas sexuales más incofnesables que los responsables políticos de algunos países se frotan las manos ante el monumental lío en el que se ha metido el político francés. Algún tuitero ingenioso llegó a decir jocosamente que alguien debería avisar a Strauss-Kahn de que no puede pretender hacer a la gente lo que ha hecho a algunos países (Volvemos al ámbito sexual). Tal es el descontento con esta institución. Vuelvo a repetir: no lo sentenciemos antes del juicio. Ahora bien, aun suponiendo que no fuera culpable, el viaje precipitado de Strauss-Kahn desde una habitación en el Sofitel de Manhattan hasta los infiernos de la prisión de Rikers Island le puede hacer reflexionar. Y es que verá que ese modelo de capitalismo que representa desde la comodidad de su cargo tiene un enorme registro de matices y extremos crueles. Y que no solo de lujo vive el hombre. Es más, podrá ver que la opulencia y la abundancia son meras excepciones, no la norma general, por más que se practiquen los preceptos del capitalismo sexual. Ay, perdón! del capitalismo de mercado.

lunes, 16 de mayo de 2011

Los coches y los cuentos chinos

Si Brilliance, el fabricante chino de vehículos, se instala en Catalunya será una gran noticia. Toda gran inversión debe ser motivo de alegría. También tenía que serlo que lo hiciera otra compatriota de mucho mayor tamaño, Chery, hace unos meses, todavía con el tripartito en el poder. Curiosamente, en ambos casos ha ejercido de maestro de ceremonias el mismo intermediario, el profesor del IESE, Pedro Nueno. Lo de Chery acabó en nada --al menos hasta ahora-- Tras la traca inicial, el silencio. Tanta parafernalia para anunciar que se estudia un proyecto es, como mínimo, sospechosa. Las inversiones se dan a conocer y se acometen. Todo lo demás tiene cierto aroma propagandístico y virtual. A ver si esta vez lo de Brilliance va en serio. Que no sea un cuento chino más. Y si lo es, que al menos tenga final feliz.

martes, 10 de mayo de 2011

Política industrial y chantaje

No todo vale. Y menos en política industrial que, al final, se hace con el dinero de todos. Es penoso y lamentable que las industrias y las empresas no accedan al crédito y ni siquiera a los avales. Pero no se puede recurrir a la presión, como ha hecho Ossa: "O me dejan dinero o me voy con la fábrica a otra comunidad autónoma", afirma este pequeño productor de apenas 1.000 motos anuales (¡Quién ha visto al clúster de dos ruedas catalán y quién lo ve ahora tras el anuncio de cierres de Yamaha o Derbi!). Es un estilo reprochable con intenso aroma a chantaje y presión a un Gobierno angustiado por el auge descontrolado del paro. Como también es condenable --aún más, si cabe-- Ryanair, que amenaza con marcharse de España si no le quitan las multas que le han impuesto. A la industria hay que mimarla, lograr retenerla para que haga negocio para crear empleo, pero con otros medios. No todo vale. Por eso tampoco se entiende que las Administraciones faciliten financiación o crédito a unos proyectos empresariales (Spanair, por ejemplo) y no a otros solo con argumentos más patrióticos que económicos ¿Cuál es el criterio? Y todo ello es aún más reprochable porque se paga con el dinero de todos y que, mientras que algunos pretenden subsistir con cargo al erario público, otros muchos se buscan la vida, se quedan en el paro, hipotecan sus casas o se venden el negocio para poder comer.

jueves, 28 de abril de 2011

Mourinho, el Real Madrid y los mercados

Vamos a ver la economía desde otra óptica. Justo como se plantea el fútbol Jose Mourinho, con todo el apoyo de la directiva del Real Madrid que le contrató como entrenador modélico. Juegues como jueges, es decir, gestiones como gestiones la economía, si el resultado es malo, la culpa siempre es de otros. Entonces, si en el campo especulas y te limitas a esperar que el contrario cometa un error y como gobierno fomentas una burbuja o potencias sectores que son pan para hoy y hambre para mañana sin apuestas valientes para reformar el modelo de crecimiento, no te preocupes, los malos resultados siempre serán achacables a terceros. Para Mourinho, los responsables siempre son los árbitros, con la excepción de si gana, claro; y de una especie de contubernio anti-Madrid que es extiende por todo el planeta. Trasladando el modelo a la política económica, si se cae en una crisis o esta no se supera, los culpables siempre serán el FMI, la UE o los mercados, no los gobiernos. Entrenadores y gobernantes, tranquilos, los fracasos no son propios sino colectivos e incluso ajenos. En cambio, los éxitos son particulares y propios. El modelo de la banca y la especulación financiera extendido a toda la economía.

lunes, 18 de abril de 2011

Proteccionismo, xenofobia y otras enfermedades

La crisis tiene muchas repercusiones e incluso lo que podríamos denominar enfermedades sociales. Una de las más profundas y peligrosas es la tentación de poner barreras, es decir, de volver al proteccionismo. Otra, con connotaciones que van mucho más allá de las económicas, es la xenofobia o el temor u odio a todo lo extraño o extranjero. Finlandia es el último ejemplo de esta oleada de extremismos y lo curioso es que la proporción de población foránea en ese país nórdico es infinitamente baja comparada con otros estados europeos. Pero no es el único país que vive este delirante proceso. Baste con recordar a la hija de Le Pen y su ascenso en Francia. Y además estas ideologías y su asalto al poder tienen repercusiones enormes en el conjunto de Europa porque se imponen las políticas de introspección, de mirar lo propio, y de desdeñar lo ajeno. En resumen: "Quien tenga problemas que se apeñe" o "Nosotros, simplemente por ser nosotros, somos mucho mejores". Ante la falta de soluciones mágicas e inmediatas para el desempleo, la falta de actividad y otros síntomas de crisis calan los discursos e ideas de quienes prefieren culpar a terceros: "La culpa es de los inmigrantes". "Nos quitan el trabajo" "Traen la delincuencia"... Estas expresiones y afirmaciones suelen imponerse, a pesar de que son completamente falsas. O ¿acaso los autóctonos querían empleos que en la etapa de bonanza realizaban quienes venían de otros países y aceptaban trabajos por salarios de miseria? Los políticos hacen mal en dar la espalda a estos fenómenos y en no forjar discursos unitarios en favor de la democracia como mejor camino para salir de la crisis. Y no digamos cuando encima alientan estas posiciones extremistas por acción u omisión con el único objetivo de lograr un puñado de votos. Y también deberían meditar los votantes que tratan de castigar a los políticos y partidos establecidos dando su apoyo a estas fuerzas que luego ni desean ni quieren la democracia. Simplemente se sirven de ella¿Hemos olvidado ya que un auténtico monstruo como Adolf Hitler llegó al poder democráticamente con un discurso proteccionista y xenófobo?

jueves, 7 de abril de 2011

Recortes, rebajas e incoherencias

Es innegable que hacen falta recortes. Y de muchos tipos. Que los presupuestos públicos están hinchados, que el dinero de los demás se gasta alegremente, que las administraciones han crecido sin apenas control en los últimos años... Todo eso es cierto. Y nadie puede cuestionar al president de la Generalitat, Artur Mas, cuando anuncia que tendrá que aplicar las tijeras para racionalizar este endiablado entramado. Otra cosas es cómo dice o insinúa que va a hacerlo. Porque lo que sí que es del todo discutible es que anuncie una reforma del impuesto de sucesiones que beneficia esencialmente a una parte del 6% de los contribuyentes que lo pagaban actualmente tras la reforma aprobada por el tripartito, que eximió al 94%. Y que eso suponga renunciar a unos 100 millones de euros, que equivalen a la décima parte del recorte previsto en sanidad. Por un lado se reclaman sacrificios a la mayoría que, incluso podrían respaldarlos en caso de mantenerse un discurso más sólido; y por el otro, se premia a una minoría. Eso no es que sea solo discutible, pues la rebaja fiscal se podría llevar a cabo en un momento de menores penurias económicas, sino que es esencialmente incoherente.

lunes, 28 de marzo de 2011

El doble filo de la deducción fiscal

Las ventajas fiscales se suelen utilizar para estimular la actividad, para apoyar sectores estratégicos de la economía. Pero eso tiene un doble efecto: Uno --el que en principio se persigue-- es que debería permitir la creación de empleo. El otro es que la empresa se ahorra impuestos o recibe incluso devoluciones a costa del bolsillo del resto de contribuyentes, pero no siempre los reinvierte en la economía --que, en principio, es otro de los objetivos--. Y los rendimientos fiscales suelen ser mayores o mejores o más favorables en función de la capacidad de incidencia o de presión de la compañía. Cuanto mayor es, más capacidad tiene de obtener buenos resultados por la vía de la presión o lobby. Es el caso de General Electric en EEUU. El año pasado ganó 14.200 millones de dólares, de los que casi un tercio provinieron de EEUU ¿Impuestos? Ni un céntimo. Al contrario, ingresó más de 3.000 millones de dólares en ventajas tributarias. Bien y ¿cuál es el rendimiento que ha sacado EEUU de todo ello? Pues poco. Desde el 2002, la compañía ha reducido su plantilla en una quinta parte en el país mientras que la ha incrementado en el exterior y ha pasado de acumular en ese periodo unos beneficios de 15.000 millones de dólares en el exterior a alcanzar los 92.000 millones. Y dirán. Bien no crea empleo en EEUU, pero sí en otros países. Sí, pero son puestos de trabajo que están a expensas de que la legislación tributaria sea una u otra. Por lo tanto, son tan seguros como la meteorología. Y un dato, el principal ejecutivo de General Electric, Jeffrey R. Immelt, es el el presidente del consejo presidencial de Barack Obama para el empleo y la competitividad. Solo es un dato.

viernes, 25 de marzo de 2011

Crisis y cumbres

Siete partidos políticos, tres patronales, dos sindicatos, todo el gobierno de la Generalitat de Catalunya, con el president Artur Mas en cabeza y el consejo de expertos económicos que este designó y que integran el CAREC se reúnen para hallar soluciones contra la crisis. De entrada, parece difícil que puedan ponerse de acuerdo. Ni siquiera que puedan hacer de la reunión un instrumento operativo. Lo cierto es que el documento de base elaborado por los expertos parece haber sido utilizado como globo sonda: copago, contrato laboral único con indemnización baja... Son estas algunas de las propuestas que contiene y de las que Artur Mas ya se ha empezado a desmarcar en aras a alcanzar un acuerdo básico de mínimos. Muchos de los sabios del CAREC temían convertirse en una especie de saco de arena en el que se propinen las patadas que el Govern no quiere recibir directamente (Ya saben: "No es idea mía sino de los expertos. Estos expertos ya se sabe cómo son"). En cualquier caso, la propia existencia de la cumbre puede resultar positiva siempre que se utilice para alcanzar un mínimo consenso al margen de intereses partidistas. Lo que espero es que no concluya convocando otra reunión multitudinaria, porque eso significaría entrar en una temida y peligrosa etapa de la parálisis por el análisis. Aunque es bueno y tranquilizador tener compañeros de viaje y repartir responsabilidades, tarde o temprano quien gobierna es quien tiene que tomar las decisiones.

jueves, 17 de marzo de 2011

Nucleares, pánico y oportunismo

¿Se tiene que debatir sobre la energía nuclear en plena crisis japonesa? Probablemente sí. Y, lo que es más importante: hay que analizar, revisar y supervisar todos los protocolos de seguridad, el estado de las instalaciones y otras muchas variables. Pero, como decía un experto en la materia, las nucleares no son hoy más peligrosas de lo que lo eran hace una semana. Las decisiones que se tomen tienen que tener en cuenta todas las variables. Ciertamente, la electricidad de origen nuclear es la más eficiente y barata, pero porque no incluye sus costes reales, como la gestión de los residuos o su peligro potencial y porque, como en el caso de España y en la mayoría de países, se trata de instalaciones ya amortizadas y que tuvieron gran apoyo público en su día. De ahí el interés de sus explotadores en alargar su vida útil: Supondría más dinero limpio de polvo y paja en la caja por cada kilowatio. La verdad es que son las centrales de generación que más inversión inicial requieren y por ello apenas existen proyectos nuevos en marcha a nivel mundial, como recoge la actualización de un estudio sobre la materia realizado por el MIT. De todas formas, hay que tener en cuenta que apenas existen alternativas que puedan compensar de forma rápida su posible supresión de la noche a la mañana, aunque tal vez sí con un mayor plazo de tiempo. Y las existentes supondrían quemar más combustibles fósiles y contaminar más. Todos los elementos hay que tenerlos en cuenta. Ni pánico irracional, ni oportunismo político al estilo de la canciller alemana Angela Merkel o de las organizaciones ecologistas más antinucleares (¿No se oponen también muchas veces a los parques eólicos?), sino sensatez y análisis, sin apriorismos y poniendo en una balanza los pros y los contras. En resumen, planificación y estrategia.

sábado, 12 de marzo de 2011

Terremotos y desarrollo

El impacto es innegable. Social y sentimentalmente. Pero de un terremoto como el de Japón también se pueden extraer lecciones desde la óptica económica. Por una parte está la diferencia entre las secuelas que produce un seísmo en un país atrasado y las que provoca en otro avanzado. Qué importante es la apuesta por el capital humano que se traduce en ingenieros, arquitectos y técnicos que diseñan edificios que soportan un impacto como el vivido el viernes pasado en el país asiático. Experiencias anteriores sirvieron para mejorar, aunque ciertamente ha habido daños y devastación Pero ¿qué hubiera ocurrido en un país pobre? Además, como es un país rico y con una población bien formada, aunque es verdad que atraviesa un periodo de 20 años de estancamiento y deflación, cuenta con suficientes recursos humanos y materiales para la reconstrucción. Como se comenta en el Financial Times, más que el dinero, lo importante es el capital social "de un gobierno bien organizado", así como la solidaridad de la gente. Todo esto "no tiene precio".